Interrupción del embarazo por malformación o diagnóstico fetal: un duelo del que también necesitamos hablar

Sandra Santos Psicóloga   →   Blog   →   Interrupción del embarazo por malformación o diagnóstico fetal: un duelo del que también necesitamos hablar

Recibir un diagnóstico fetal grave durante el embarazo puede cambiar de golpe todo lo que habías imaginado. Cuando esa situación lleva a tomar la decisión de interrumpir la gestación, comienza también un proceso de duelo por interrupción del embarazo que puede ser especialmente difícil de explicar, compartir y comprender.

No se trata únicamente de afrontar la pérdida de un embarazo. Muchas veces también hay que convivir con una decisión tomada en circunstancias extremadamente dolorosas, con preguntas que permanecen durante meses y con un entorno que no siempre sabe cómo acompañar.

Sandra Santos Psicóloga | Interrupción del embarazo por malformación o diagnóstico fetal: un duelo del que también necesitamos hablar

Cuando una noticia médica cambia el embarazo

Las pruebas realizadas durante el embarazo pueden detectar determinadas alteraciones cromosómicas, malformaciones o enfermedades que afectan al desarrollo fetal.

Recibir uno de estos diagnósticos puede generar una sensación de ruptura inmediata. Hasta ese momento probablemente había proyectos, expectativas, nombres, conversaciones sobre el futuro y una imagen mental de cómo sería la vida después del nacimiento.

De repente, aparecen consultas médicas, nuevas pruebas, información difícil de procesar y decisiones que nadie esperaba tener que tomar.

En algunos casos, el diagnóstico plantea la posibilidad de una interrupción médica del embarazo. Para muchas familias, este momento supone enfrentarse a una realidad profundamente dolorosa en muy poco tiempo.

El duelo tras una interrupción por diagnóstico fetal

El duelo perinatal puede aparecer ante diferentes tipos de pérdida durante el embarazo o alrededor del nacimiento. Sin embargo, cuando existe una interrupción debido a un diagnóstico fetal, pueden añadirse elementos emocionales específicos.

La persona gestante o la pareja pueden sentir tristeza, vacío o incredulidad, pero también pueden aparecer emociones aparentemente contradictorias.

Entre ellas pueden encontrarse:

  • Culpa por haber tenido que tomar una decisión.
  • Dudas sobre si se hizo lo correcto.
  • Rabia ante lo ocurrido.
  • Sensación de injusticia.
  • Alivio por haber evitado determinadas situaciones de sufrimiento.
  • Miedo a ser juzgados por otras personas.
  • Necesidad de hablar repetidamente sobre el diagnóstico y la decisión.

Sentir varias de estas emociones a la vez no significa que exista una manera incorrecta de vivir el duelo.

Cada persona necesita integrar lo ocurrido desde su propia historia, sus circunstancias y el significado que tenía ese embarazo.

Una decisión que puede dejar muchas preguntas

Una de las características de este tipo de duelo es que la pérdida puede quedar muy vinculada al momento de la decisión.

Incluso cuando existe una recomendación médica clara o un diagnóstico de gran gravedad, pueden aparecer pensamientos como:

“¿Y si hubiera esperado un poco más?”

“¿Realmente era la mejor decisión?”

“¿Qué habría ocurrido si el embarazo hubiera continuado?”

Estas preguntas pueden reaparecer especialmente en momentos significativos: la fecha prevista de parto, aniversarios, nuevos embarazos o incluso al conocer a otras familias con bebés de edades similares.

Trabajar estas dudas forma parte del proceso de elaborar lo vivido.

Cuando el entorno no sabe cómo acompañar

El duelo por diagnóstico fetal sigue siendo poco visible socialmente.

Además, cuando ha existido una decisión de interrupción, algunas personas pueden sentir que necesitan explicar o justificar constantemente lo ocurrido.

Comentarios realizados con buena intención también pueden resultar dolorosos:

  • “Ya tendrás otro embarazo.”
  • “Era lo mejor.”
  • “Al menos lo supisteis a tiempo.”
  • “Intenta no pensar más en ello.”

El problema de este tipo de frases es que intentan cerrar rápidamente una experiencia que necesita tiempo.

Acompañar significa, muchas veces, algo mucho más sencillo: escuchar sin buscar soluciones, reconocer la pérdida y permitir que la persona pueda hablar de ese bebé y de todo lo que ocurrió.

También existe duelo por todo lo que no llegó a suceder

Cuando se interrumpe un embarazo, no solo se pierde el presente.

También desaparece un futuro que ya había empezado a imaginarse.

Puede existir duelo por:

  • El nacimiento esperado.
  • El nombre elegido.
  • Los planes familiares.
  • Las primeras Navidades.
  • Las vacaciones imaginadas.
  • Ver crecer al bebé.
  • Convertirse en madre o padre en ese momento concreto.

Por eso determinadas fechas pueden tener una carga emocional muy intensa, aunque hayan pasado meses o incluso años.

El duelo no sigue un calendario exacto.

¿Cuándo puede ayudar el acompañamiento psicológico?

No todas las personas necesitan ayuda profesional después de una interrupción del embarazo por malformación fetal, pero tener un espacio especializado puede resultar especialmente útil cuando lo ocurrido ocupa gran parte del día a día.

También puede ser recomendable buscar apoyo cuando aparecen:

  • Culpa persistente relacionada con la decisión.
  • Recuerdos muy intensos del diagnóstico o del procedimiento.
  • Dificultad para hablar de lo ocurrido.
  • Conflictos importantes dentro de la pareja.
  • Miedo intenso ante un nuevo embarazo.
  • Ansiedad durante posteriores revisiones médicas.
  • Sensación de aislamiento respecto al entorno.

El acompañamiento psicológico no busca olvidar lo sucedido.

Su objetivo puede ser ayudar a comprender las emociones, integrar la experiencia y encontrar una manera de convivir con esa pérdida sin que todo quede reducido al momento más doloroso.

Un nuevo embarazo también puede despertar el duelo

Después de una pérdida por diagnóstico fetal, un embarazo posterior puede vivirse de manera muy diferente.

Es frecuente que aparezca miedo antes de determinadas ecografías, preocupación constante ante posibles diagnósticos o dificultad para ilusionarse por temor a volver a sufrir.

A veces también aparece culpa por sentirse feliz con el nuevo embarazo.

Poder hablar de estas emociones ayuda a entender que recordar al bebé perdido y construir un nuevo vínculo no son experiencias incompatibles.

Sandra Santos Psicóloga | Interrupción del embarazo por malformación o diagnóstico fetal: un duelo del que también necesitamos hablar

Dar espacio a un duelo que también existe

La interrupción del embarazo por malformación o diagnóstico fetal es una experiencia de la que todavía se habla poco.

Detrás de cada caso hay una historia, unas circunstancias médicas y una decisión tomada en un momento de enorme vulnerabilidad.

Reconocer este duelo significa permitir que pueda hablarse de la pérdida, de las dudas, de la culpa, del amor por ese bebé y también de todo aquello que pudo imaginarse y finalmente no ocurrió.

No es necesario encontrar rápidamente una explicación ni intentar cerrar la experiencia.

A veces, el primer paso consiste simplemente en poder contarla.

Si has pasado por una interrupción del embarazo tras un diagnóstico fetal y sientes que necesitas hablar de lo ocurrido, el acompañamiento psicológico especializado en duelo perinatal puede ofrecerte un espacio donde expresar lo que has vivido sin juicios y a tu propio ritmo. Puedes contactar conmigo para valorar cómo acompañarte en este proceso.

Dinos que te ha parecido este artículo, Puntúa (DE 1 A 5 ESTRELLAS).
0 / 5

Your page rank:

Resumen
Interrupción del embarazo por malformación o diagnóstico fetal: un duelo del que también necesitamos hablar
Título del artículo
Interrupción del embarazo por malformación o diagnóstico fetal: un duelo del que también necesitamos hablar
Descripción
Duelo tras una interrupción del embarazo por diagnóstico fetal: cómo afrontar la pérdida, la culpa y las emociones que pueden aparecer.
Autor
Editor
Sandra Santos Psicóloga
Logo
Comparte:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *